viernes, 23 de noviembre de 2012

Reescribir documento de investigación


Profesor, espero que se mejore. Le envío mi documento
Saludos.


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Maestría en Creatividad para el Diseño | EDINBA
Proyecto de Diseño   |   Semestre III
Metodología para el desarrollo de diseño editorial digital

Sandra García Guzmán


Antecedentes


Actualmente los avances tecnológicos han modificado la forma en que intercambiamos información, nos comunicamos, aprendemos y a su vez las herramientas que usamos.

Estos cambios han intervenido en muchas áreas que implementamos a diario y el diseño no es la excepción. El impacto de la computadora, los nuevos sistemas y el Internet son indiscutiblemente factores que influyen en la evolución, no solo de su postura, objetivos o función, sino además, han generado modificaciones drásticas en los procesos que la disciplina sigue.

Esto obliga al diseño a reformarse, crecer y adaptarse para seguir estando presente, mediante la búsqueda continua, la selección de las alternativas y procesos más adecuados a las exigencias actuales. Como se menciona, el diseño presenta cambios, uno de los más evidentes en mi quehacer profesional se presenta en el proceso de elaboración de el libro.

El libro es un compañero fiel del conocimiento y de los pensamientos, que ha estado a nuestro lado a lo largo de nuestra vida. (González, 2012).

Según Buen Unna, desde Gutenberg (1450) hasta 1886 cuando Ottmar Mergenthaler inventó la linotipia, la necesidad de divulgar la información, obligó al hombre a buscar la forma de reproducirla y multiplicarla con mayor velocidad, pasando por procesos de reproducción como la xilografía o grabado en madera, el grabado en metal, la imprenta, el huecograbado, el offset hasta llegar a las imprentas digitales.

Cada una de estas técnicas atravesó  por la creación de un original que debía cumplir con una adecuada composición. Roberto Zavala la describe como la acción y efecto de ordenar adecuadamente letras, signos y espacios de manera que formen líneas con una medida determinada.

Partiendo de esta evolución en el tiempo, el libro ha sufrido grandes cambios, no solo por las variadas técnicas de reproducción y como estas se fueron transformando, sino por el tipo de composición que se requirió en cada una de estas etapas. Todos estos sistemas, en su momento  fueron muy útiles y aceptados por los profesionales, ya que con la implementación de la madera y el metal hasta llegar a la época electrónica han logrado resolver las necesidades de la imprenta.

Durante el proceso de creación del libro, el factor tiempo es un elemento que ha marcado pauta en cada etapa, ya que en sus inicios los procesos que se seguían requerían de mucho tiempo y sobretodo cuidado específico en temas como el cálculo tipográfico y “el parado de tipografía” que implicaban precisión al momento de elaborar la maqueta llamada original mecánico, lo que lo hacía muy tardado.

Sin embargo, con la llegada de era digital el tiempo se optimizó gracias a la aparición no solo las computadoras, sino además a la revolución de la edición. Ésta marcó la pauta en el procesamiento de textos, trayendo con ella ventajas, como: hacer visible en la pantalla lo que se iba a obtener en el dispositivo de salida, abrirse al intercambio de información por medio de formatos compatibles con varios equipos y sobretodo ahora se podía integrar de una forma más sencilla y rápida tanto el texto como la imagen, garantizando exactitud y calidad en su reproducción.

Para 1984, comienza oficialmente la autoedición, con programas o aplicaciones como Aldus Page Maker, Ventura Publisher y Quark Xpress,  con los que se logró obtener una mejor capacidad de trabajar con los textos, imágenes de forma clara, rápida y precisa; apareciendo otras herramientas de apoyo que surgieron a partir de la necesidad de perfeccionar el trabajo editorial. Surgen programas de vectorización para la creación de dibujos en línea así como aplicaciones para la manipulación de imágenes  para adecuar fotografías, los dispositivos de salida,  periféricos, los escáners, etcétera. Que también son resultado de dicha evolución.

Esto nos permite ver como la tecnología avanzó de tal forma, que se obligó a adecuar a cada nueva etapa las innovaciones del al forma que cubrieran las nuevas necesidades que se suscitaron, tanto para los operadores como para los mismos dispositivos.

De la misma manera, los procesos se han ido adecuando a las circunstancias del avance tecnológico,
ahora la elaboración de un libro contempla como siempre a la tecnología, solo que ahora surge un nuevo protagonista en la tecnología: las nuevas plataformas digitales.

Esta importante pauta genera que al elaborar un libro, se piense de una forma diferente en la que los procesos de creación de una publicación se realicen desde otras perspectivas contemplando su redacción, edición formación  desde otros puntos de vista.

Los cambios tecnológicos no detienen su desarrollo, por eso los profesionistas que laboramos en el terreno editorial, tenemos que actualizarnos y adaptarnos a estos cambios, debemos estar preparados y dar respuestas que demandan tanto a las necesidades como a la tecnología.

Con ello es necesario trabajar con conocimientos que van más allá del diseño y formación de libros, tenemos que conocer, o mínimamente tener una noción de los lenguajes de programación que nos ayuden a vincular la noción de diseño editorial que aplicamos a los medios impresos a esta nueva visión.

Es ahora que se producen libros que nunca tocarán el papel, cuando estamos cambiando el camino, conociendo, desarrollando y experimentando con estos nuevos formatos de lectura en los cuales aún hay mucho por explorar y descubrir.











Bibliografía

Zenker, A. (2003). El libro y las nuevas tecnologías. Los editores ante el nuevo milenio. México: Ediciones el Ermitaño, Colección Minimalia.

Garone Gravier, M., Galina Russell, I., & Godinas, L. (2012). Las edades del libro. (1a). México, Distrito Federal, México: Fondo de Cultura Económica.

Lupton, E. (2011). Pensar con tipos, una guía clave para estudiantes, diseñadores, editores y escritores (1a ed.). Barcelona, Barcelona, España: Gustavo Gili.

Parodi, G. (2010). Saber leer (1a ed.). México, México: Instituto Cervantes, Editorial Aguilar.

Salazar Embarcadero, J. (2011). Leer o no leer. Libros, lectores y lectura en México. México: Ediciones CELTA Amaquemecan A.C.

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