miércoles, 2 de noviembre de 2011

Bitácora No.8

Equipo No. 5:
Alejandra Hernández, Citlali Coronel, Daniel Olivares, Paola Rosas y Jorge Vera.

Descripción

El pasado 27 de octubre se efectúo la sesión número 8, comenzando con un análisis del libro “Drawing as Design Process” ejemplificando procesos del como dibujar, comenzando desde garabatos realizados en lápiz, mostrando resultados inesperados.

Dentro de la explicación inicial, nos comenta la profesora Tulia que el hecho de generar un garabato basado en un instrumento básico, no implica sofisticación, implica más conocer la gramática del instrumento, en este caso un lápiz o una pluma. Todo esto conlleva a que no todos están dispuestos a realizarlo oponiéndose a una técnica que cuesta trabajo manipularla. El interés que se muestra dentro de la clase es poco, al ser 23 personas que realizan el ejercicio, se muestra muy pocos buenos resultados, dando a entender que la calidad se refleja en la concentración y la dedicación que se le de al curso.

La importancia de saber utilizar los instrumentos básicos como es el lápiz, se mantiene la relación entre el objeto y la posición del como se realizan las propuestas, donde la práctica se tiene que realizar con humildad, accediendo a una apertura de conocimiento de materiales que se salgan de contexto, esta serie de garabatos realizado en capas que se enriquecen por medio de texturas, formas y elementos que nos reflejen el ensayo del instrumento, donde el contorno no se muestra, trabajando más con el fondo y el volumen, creando efectos en luz y sombra.


Interpretación

Posterior a la descripción, nos enfocamos en plasmar el objeto seleccionado en técnica seca, para posteriormente pasar a técnica aguada, trabajando en silencio y concentrados soltando los trazos, reflejando un objeto dentro del entorno, mostrado volumen y realismo, mezclando una técnica entre el resultado que nos muestra cada una de las diferentes técnicas seleccionadas.

El hecho de asumir responsabilidad en el trazo como en el reflejo de lo plasmado, nos da la pauta para saber que tan capaces somos de representar un objeto con formas y texturas distintas, manteniendo un nivel de representación optimo, dando énfasis en la proporción, buscando la perspectiva correcta.


Valoración

Después de un listado de ejercicios, nos damos a la tarea de plasmar lo requerido, retomando ejemplos y técnicas que nos ayudan a retroalimentar lo que se quiere representar, observando el objeto desde distintos ángulos, otorgándonos la mejor vista de representación, donde se acentúa el espacio y el volumen del objeto. Es de suma importancia mantener una línea de concentración requerida para que la representación se sitúe de manera más real, otorgando un valor formal que refleje el objeto de manera real.













1 comentario:

  1. Jajaja! Quiten esa foto donde salgo horrorosa atrás de Tullia, jajaja!

    ResponderEliminar